Restaurar una puerta de calle para que luzca como nueva


Siempre que hablamos de decoración inmediatamente pensamos en el mobiliario interior de nuestro hogar, pero existen ciertos elementos de gran relevancia de los que no podemos olvidarnos. 

Ventanas y puertas son dos elementos muy importantes a la hora de incluir en nuestra decoración.  Las puertas interiores nos aportan la seguridad e intimidad necesaria para sentirnos bien en nuestro hogar. Dependiendo de nuestros gustos estéticos añaden calidez, estilo y personalidad a un ambiente.


Y como puerta imprescindible, la puerta de entrada a nuestra vivienda: la puerta principal de una casa tiene una gran importancia tanto a nivel funcional como estético. Hoy en día existen una gran variedad de materiales, formas y estilos decorativos para este tipo de puertas.

Las puertas de entrada son las primeras que nos reciben, nuestra carta de presentación. Por este motivo, tienen que ser bonitas y presentar un aspecto limpio y bien cuidado.  Las puertas exteriores de madera suelen sufrir mucho las inclemencias del tiempo. Si no les prestamos los cuidados necesarios, su aspecto sufrirá muy pronto un deterioro importante e incluso puede llegar a agrietarse. 

Hoy vamos ver cómo restaurar una puerta de calle para que luzca como nueva. 


El material de nuestra puerta de calle a restaurar es madera. Situada en una localidad de climas extremos, es decir, mucho frío y nieve en invierno, y pleno sol en verano, estaba totalmente expuesta a las inclemencias del exterior.  

Se optó por colocar una puerta metálica con cristal para protegerla, pero el deterioro sufrido a lo largo de los años era más que evidente. 

Materiales



Proceso

En las siguientes fotos se puede apreciar el aspecto en el que se encontraba la puerta: presentaba un aspecto blanquecino debido a la humedad. El barniz en algunas zonas había desaparecido o estaba totalmente cuarteado.

La parte inferior era la más dañada, tenía muchas manchas de humedad debido a la acumulación de nieve. La madera estaba agrietada y las planchas centrales totalmente agrietadas y rotas. 


Eliminar barnices

Para retirar todas las capas de barniz utilizaremos un decapante en gel. Aplicaremos por toda la superficie una buena capa de gel con la ayuda de una brocha. Dejaremos actuar el tiempo indicado por el fabricante hasta que notemos que el barniz comienza a levantarse. Al ser en gel se aplica fácilmente y no gotea. 


Con una espátula y mucho cuidado de no arañar la madera iremos levantando el barniz y retirando los restos del decapante. Repetiremos las veces necesarias hasta que no quede ningún resto de barniz.  

Para neutralizar los restos que pudiesen quedar del decapante limpiaremos bien la puerta con agua y jabón neutro. Dejaremos secar totalmente la madera antes de seguir con el siguiente  paso. 


Retirar chapado dañado

En la zona central de los dos cuarterones, las láminas chapadas estaban agrietadas y rotas como se puede apreciar en la foto.


Procedemos a retirarlas completamente con la ayuda de una espátula. Al retirar estas láminas finas comprobamos que la zona central no es madera maciza como el resto de la puerta. 


Lijado de la madera

Una vez que hemos retirado todo el barniz, limpiado y secado la madera, pasaremos una lija de grano medio. Limpiaremos bien todo el polvo resultante y de nuevo volvemos a pasar otra lija de grano más fino.


De este modo, además de eliminar cualquier irregularidad en la madera, abriremos el poro y la madera quedará perfectamente preparada para el siguiente paso. 


En la zona inferior de la puerta insistimos más en el lijado pues existían algunas zonas bastante afectadas por las manchas. 


Tratamiento y acabado

Para cualquier mueble o puerta de exterior, la intemperie es su gran enemigo.  Deberá enfrentarse a la humedad de la lluvia, el efecto del viento y la erosión, la acción de los rayos UV del sol, así como ataques de hongos o insectos. 

Para que nuestra puerta tenga una mayor protección le aplicaremos los llamados protectores de poro abierto o lasures.  Estas sustancias no son barnices tradicionales pues no forman una película, sino que penetran en el interior de la madera, desde donde la protegen dejando los poros de ésta abiertos (De ahí su denominación). 

De este modo, nuestra puerta puede respirar y dilatarse sin que el barniz de protección se cuartee, regulando de forma natural la humedad interior y adaptándose así a los cambios climáticos.

Los lasures o protectores a poro abierto aportan una serie de ventajas frente a los barnices tradicionales: 

  1. Los protectores de exterior proporcionan una alta resistencia a los rayos ultavioletas.
  2. Son hidrófugos: es decir repelen el agua. 
  3. Son muy fáciles de aplicar y limpiar. Se limpian con agua y son respetuosos con el medio ambiente.
  4. Su protección es extensa en el tiempo. (Varios años) 
  5. Cuando sea necesario volver a proteger, no hace falta decapar. Con un ligero lijado o aplicando agua a presión con hidrolimpiadora,  tras su secado la madera ya está preparada para aplicar una nueva capa de lasur. 
  6. Resaltan la belleza natural de la madera pues permiten ver las vetas y no las cubren

1.- FONDO IMPRIMACIÓN  

Como ya tenemos nuestra puerta lijada y totalmente limpia de polvo, procedemos a aplicar una mano de fondo imprimación.  Dejamos secar bien durante al menos una hora. 

A pesar de que tiene un aspecto blanquecino en realidad es incoloro. El fondo imprimación regulará la humedad de la madera repeliendo el agua, protege contra los azulados, es anticarcomas y además, nos ayudará a mejorar la adherencia de las siguientes capas de producto que apliquemos y evitará rechupados. 




2.- LASUR COLOR

Seguimos con nuestra protección pero añadiendo también color a nuestra puerta. Es una puerta de pino, por lo que el color natural de la madera es muy claro. 

Elegir un color u otro puede ser determinante en el resultado final de nuestro proyecto. Independientemente de los gustos estéticos por un determinado color, tenemos que tener en cuenta que cuanto más oscuro sea el color, más nos protege de los rayos UV. Debido a que nuestra puerta está completamente expuesta a la intemperie, hemos elegido el color castaño satinado, un tono más oscuro que el color pino que ya tenía, demasiado claro y dorado.  



Es aconsejable aplicar dos capas, respetando el tiempo de secado entre capa y capa. Cada capa que aplicamos oscurece el tono de la madera por lo que si no queremos intensificar demasiado el color, tenemos dos opciones:

    1. Aplicar una segunda capa de lasur incoloro
    2. Rebajar el dekor-lasur castaño con Sol Lasur incoloro.  Mezclamos en un recipiente una parte de lasur castaño con dos de sol lasur incoloro. 

En nuestro caso hemos optado por la segunda opción. 

3.- PROTECCIÓN EXTRA

Para finalizar, como nuestra puerta tiene una alta exposición al sol, vamos a sumarle una protección extra a la que ya tiene con los lasures aplicados. 


Le aplicaremos un producto con una doble protección solar y que le aporta una alta resistencia a los U.V por su alto contenido de ultra filtros solares.



Al igual que los anteriores, es un producto al agua, no huele e incoloro y totalmente compatible con los productos que hemos aplicado anteriormente. 


Nuevos cuarterones

Al retirar los dos cuarterones laminados de la zona central, teníamos que buscar una solución que fuese efectiva para reponerlos. 

Lo lógico y normal sería volver a colocar un laminado como el que tenía la puerta, pero nos encontramos con varias dificultades para realizarlo: no existía la misma medida en el mercado (Tendríamos que realizar un trabajo mucho más elaborado y complicado) y un cartel de "cerrado por vacaciones". 

Como podéis imaginar, no es lo mismo pasar un tiempo sin una puerta en una estancia de la casa que sin puerta de entrada. Además, para trabajar correctamente, la puerta se trasladó a mi taller. La urgencia de acabar el trabajo nos hizo buscar otra solución temporal. Utilizaríamos  tableros de contrachapado de pino de la misma medida de los cuarterones y de muy poco grosor. 




A pesar de no ser madera maciza, hemos utilizado los mismos pasos que la puerta para su protección y color: fondo imprimación, dekor-lasur castaño y sol lasur final. 

Encolamos los dos tableros y dejamos un tiempo con peso para que se adhieran perfectamente y no se levanten. Una vez que estén totalmente pegados se rematarán con una masilla especial para madera


Resultado final 

Ya hemos finalizado nuestra restauración de la puerta y colocado en su lugar correspondiente. Ahora luce como nueva y nos espera para darnos la bienvenida a nuestra casa.








Espero que este paso a paso para restaurar una puerta de calle te ayude a mantener tu puerta principal en perfecto estado para que luzca como el primer día.


A veces invertir un poco de tiempo en el mantenimiento de nuestro hogar nos permite sin demasiado trabajo y esfuerzo estar tranquilos y seguros durante bastantes años. 



Muchas gracias por tu visita 



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7 comentarios

  1. ¡Menudo trabajazo!. La has dejado impecable. Parece recién salida de la fabrica. MI enhorabuena.
    Besos.
    María

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  2. Muchísimas gracias María, el esfuerzo ha merecido la penas. Besos

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  3. Genial, intentaré hacerlo también como tu

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  4. Restaurar una puerta de calle no es nada fácil, sobretodo la preparación (decapar y lijar). Para que quede lo mejor posible, siempre es aconsejable hacerlo a mano, conocer el material que vamos a emplear y además utilizar pinturas o aceites de calidad. Con este proyecto lo has clavado Nieves, la puerta ha quedado fantástica :)

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